Barcelona, capital del pádel: parche mundial, reinado FIP y victorias que pesan
La jornada del 12 de diciembre en las Qatar Airways Premier Padel Finals dejó de todo: un nuevo símbolo mundial para el pádel, homenajes a los números uno, victorias sufridas, separaciones anunciadas y exhibiciones de autoridad. Un día completo en el Palau Sant Jordi que mezcló identidad, emoción y mucho nivel competitivo.
El parche dorado de campeones del mundo se estrena en Barcelona
La FIP World Cup Pairs ya tiene su sello visible: el FIP WCP Patch, un parche dorado con el logotipo oficial del Mundial por parejas que lucirán, durante dos años, las parejas campeonas del mundo en todas las competiciones oficiales FIP.
En una ceremonia de “investidura” en el Palau Sant Jordi, el presidente de la FIP, Luigi Carraro, entregó las primeras camisetas con el parche a los actuales campeones del mundo por parejas, coronados en Kuwait City el pasado noviembre:
Paula Josemaría y Ari Sánchez
Federico Chingotto y Ale Galán
El parche, que se mantiene hasta la siguiente edición de la FIP World Cup Pairs (noviembre de 2027), pretende ser algo más que un detalle estético: un símbolo permanente de consagración deportiva, vinculado a un torneo que se disputa cada 730 días, otorga título mundial, prize money y 2.000 puntos para el Ranking Mundial FIP.
Gemma–Delfi y Coello–Tapia, coronados como números uno del Ranking Mundial FIP
La jornada también sirvió para reconocer a los dueños de la temporada en el Ranking Mundial FIP. En el centro de la pista, Luigi Carraro y David Sugden, CEO de Premier Padel, entregaron los trofeos a los números uno de 2025:
Gemma Triay y Delfi Brea en categoría femenina
Arturo Coello y Agustín Tapia en categoría masculina
Los datos reflejan su dominio:
Triay y Brea: 16 finales en 21 torneos, con 9 títulos.
Coello y Tapia: 17 finales en 20 torneos, 12 títulos en 2025 y 30 en total en Premier Padel.
La ovación del Palau al paso de los cuatro no solo reconoció una gran temporada: confirmó que, hoy por hoy, son las referencias absolutas del pádel profesional.
Bea González y Claudia Fernández: a semifinales en el día más duro
En el primer partido del viernes, Bea González y Claudia Fernández se ganaron el billete a semifinales en un duelo durísimo ante Alonso y Jensen, resuelto en tres sets: 6-4, 4-6 y 6-4 en 2 horas y 32 minutos, el primer encuentro de estas Finals decidido en el tercer set.
Claves del partido:
Primera manga muy igualada, con nueve bolas de break.
Reacción de Alonso y Jensen en el segundo set, llegando a sacar dos veces para ganar la manga antes de que sus rivales remontaran.
Tercer set decidido por la pegada de Bea, que firmó 32 winners.
Pero el resultado quedó en segundo plano. Bea jugó el partido tras el fallecimiento de su abuelo paterno el día anterior, y rompió a llorar en la entrevista en pista: “Solo estoy aquí porque es lo que él habría querido, verme disfrutando en la pista”.
También Claudia se emocionó en rueda de prensa, subrayando el esfuerzo compartido en una situación complicada. Deportivamente, pasan a semifinales; humanamente, fue una victoria aún más pesada.
Sanz y Navarro eliminan a la pareja #4 y anuncian su adiós como dupla
Uno de los choques más esperados del día enfrentaba, en el mismo escenario donde fueron campeones juntos hace un año, a Coki Nieto y Jon Sanz, esta vez en lados opuestos: Nieto con Yanguas, Sanz con Paquito Navarro.
El marcador fue para Sanz/Navarro por 6-2 y 7-6, con varios momentos clave:
Primer set para Sanz y Navarro, con un tramo final demoledor: nueve de los últimos diez puntos y break en blanco.
Inicio de segundo set con racha de 14 puntos consecutivos para Sanz/Navarro, frenada a tiempo por Nieto/Yanguas.
Reacción de la pareja #4, que forzó el tie-break, pero vio cómo Sanz y Navarro imponían su autoridad en la muerte súbita (7-2).
Tras el pase a semifinales, llegó la otra noticia: no seguirán juntos en 2026. Paquito fue claro: “Ha sido un proyecto que nos ha sumado a los dos… me llevo muy buenos resultados y sobre todo un buen amigo”.
Sánchez y Josemaría alargan su leyenda: dos partidos más como pareja
Con cinco años juntas y 44 títulos, cada partido puede ser el último de Ari Sánchez y Paula Josemaría como pareja. Pero hoy no tocaba despedida. Ante una prueba máxima como Alejandra Salazar y Martina Calvo, las número uno se agarraron a su historia y ganaron en tres sets: 6-2, 1-6 y 6-1.
El duelo fue una montaña rusa:
Primer set dominado por Ari y Paula, con casi el doble de winners, ocho bolas de break generadas y ninguna concedida.
Segundo set para Salazar y Calvo, con una Martina sin errores no forzados y liderando en ganadores.
Tercer set casi perfecto de Sánchez/Josemaría, sin permitir ni un solo juego al saque de sus rivales.
Más allá del resultado, quedó el mensaje de legado. Josemaría subrayó que en cinco años “no se ha visto un solo banquillo” en el que se hayan criticado, un ejemplo de que no hace falta faltarse al respeto para ganar títulos. Ari admitió que aún no son conscientes de todo lo que han logrado, pero dejó un deseo muy claro: “Espero que nunca nos supere nadie”.
De momento, su historia tendrá dos capítulos más: semifinales mañana y, si ganan, una última final para pelear el título 45.
Chingalán se estrena en las Tour Finals con un golpe de autoridad
El cierre de la jornada trajo una exhibición: Ale Galán y Fede Chingotto se estrenaron en las Tour Finals vengándose deportivamente de Momo González, su verdugo en cuartos el año pasado (esta vez acompañado por Fran Guerrero).
El resultado fue contundente: 6-0 y 6-4 para Chingotto/Galán.
Puntos clave:
6-0 en 25 minutos en la primera manga, con casi 15 winners de Galán.
Parcial de 7-0 en juegos antes de la reacción de Momo y Guerrero.
Más errores no forzados para los ganadores, pero una diferencia abismal en ganadores: 31 para Chingalán por 13 de sus rivales.
En rueda de prensa, Chingotto fue directo: quieren su noveno título del año. “Llegamos mejor de cabeza y físico a este final de temporada”, dijo, mientras Galán destacó la química de la pareja: “Somos los mejores compañeros el uno para el otro en pista”. La sensación es clara: este equipo está lejos de tocar techo.
En resumen, el 12 de diciembre en el Palau Sant Jordi dejó un mensaje nítido: el pádel ya tiene símbolos de eternidad, como el parche dorado del Mundial, pero sigue decidiéndose en la pista, entre lágrimas, proyectos que se cierran, leyendas que se resisten a irse y parejas nuevas que reclaman su sitio a golpe de break.
Foto: Premier Padel
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